domingo, 20 de marzo de 2011

¿Es Scribus el InDesign del Código Abierto?

He estado buscando en la red opiniones y revisiones sobre Scribus. A continuación publico, con expresa y muy amable autorización del autor, una traducción libre hecha por mí del artículo original sobre Scribus de Alex, publicado el 3 de octubre de 2010, en vid35.

Voy a matar todo el suspenso respondiendo a la pregunta del título ahora mismo. Sí, Scribus es el InDesign del Código Abierto. Es un programa de autoedición con todas las características y con el que se es capaz de diseñar cualquier cosa, desde una tarjeta de presentación hasta una publicación PDF, extensa, interactiva y llena de hipervínculos. Le falta el ajuste y acabado de sus hermanos comerciales, Quark Xpress y Adobe InDesign, particularmente en las áreas de precisión y flexibilidad, pero, sobretodo, es un software excepcionalmente impresionante. Y, por supuesto, es imbatible en cuanto al precio... Scribus está disponible para su descarga de forma gratuita para sistemas Mac, Windows y Linux.



Aquí se ve a la versión 1.3.7, tal como se muestra en la pantalla de  10.1″ de mi HP Mini 5103. El documento que se ve allí es un boceto de currículo Montessori que transcribí del original escrito a mano por mi esposa. Aunque Scribus no tiene la capacidad de crear tablas, este diagrama en particular era tan complejo que decidí crearlo desde cero. Supuse que esto sería un mejor test sobre la performance del programa en el mundo real que un folleto u otro documento con relativamente pocos elementos sueltos. Para este proyecto, cada línea es un elemento separado, y cada título y componentes del currículo son cajas de texto separadas.
A esta altura, debería mencionar que no presumo de tener habilidades de diseño significativas. En el colegio trabajé como diseñador gráfico para un local de Sir Speedy, y a la vez era el muchacho encargado del diseño del periódico colegial, que yo mismo editaba; pero, en los últimos doce años, me he dedicado a la fotografía y al video comercial, por lo que no tengo, lo que se dice, un portfolio de diseño. Sin embargo, he estado usando programas de diseño editorial desde principios de los años 90 (desde PageMaker 3.0, si la memoria no me falla), y estoy familiarizado con el set de herramientas de  Quark y de InDesign, así como con las generalidades del flujo de trabajo para el diseño de documentos.
La curva de aprendizaje de Scribus es bastante razonable. El programa se siente como si fuera diseñado por gente que lo usa, quiero decir, que las herramientas más útiles y necesarias para navegar por el mismo (por ejemplo las capas, zoom in, zoom out, etc) están accesibles y convenientemente ubicadas. Los menúes desplegables se adaptan a los estándares de la industria, y proveen las funcionalidades que esperaba. (Una excepción es el comando Cuadro y Repetir -de Quark- o la función Duplicar con Parámetros -de InDesign-, que Scribus llama  “Duplicación Múltiple” y lo coloca dentro del menú Objeto).



En Quark o InDesign, se puede utilizar una paleta de control que dinámicamente se ajusta al contexto: si se selecciona una caja de imagen, muestra controles para la imagen y si se selecciona una caja de texto, muestra controles para el texto. Scribus no tiene esta característica. En su lugar, utiliza una Ventana de Propiedades multifunción que requiere de un montón de intercambio manual entre solapas (Forma, Texto, Línea, etc.). Desde el punto de vista positivo, prácticamente todas las funciones de control se encuentran disponibles a través de esta única ventana, lo que es realmente mucho más conveniente que las múltiples paletas y los pequeños sub menús con los que estoy acostumbrado a trabajar en InDesign.
Trabajar con texto en Scribus – particularmente con numerosas y pequeñas cajas de texto, como en ese documento de prueba - es ¡pavada de tarea!. Scribus tiene el Editor Interno, que cumple la función de un editor de artículos y que probablemente funcione muy bien para textos largos, pero dado que yo solo estaba digitando un par de palabras por vez, no quería usarlo. En su lugar, digité directamente en la caja de texto, y encontré que mi cursor podía desaparecer si utilizaba las teclas flecha para moverme hacia atrás (para hacer una corrección, por ejemplo). Más molesto aún, los atributos definidos para el texto desaparecían si el texto era sobreescrito, resultando en que continuamente tenía que reaplicar estilos, o tener cuidado de dejar una letra del texto viejo en su lugar antes de escribir el texto nuevo.
También noté que los bordes de los marcos de los elementos seleccionados desaparecían cuando intentaba alinear guías con ellos (por ejemplo, una vez que tenía una caja de texto en su posición, quería ajustarle una guía a ella, así también podía ajustar a esa guía todas las demás cajas de texto de esa fila). Esto es un detalle menor, pero dado que las guías fueron de los pocos elementos que no encontré cómo ajustar su posición de forma numérica, me dio algunos dolores de cabeza.
Scribus ofrece estilos de caracter y de párrafo, pero son un poco defectuosos. Por ejemplo, creé un estilo de párrafo para las cajas de texto del currículo, y le asigné unas teclas rápidas. Cuando seleccionaba algo de texto y presionaba las teclas rápidas, no ocurría nada. Cuando pinchaba en el estilo en la paleta de estilos, tampoco ocurría nada. Finalmente, cuando fui al diálogo de Propiedades, pinché en la solapa Texto y seleccioné el estilo, allí sí fue aplicado.
La mayor carencia de Scribus es la precisión. En el diseño de páginas, un milímetro es una milla, y - a favor de Scribus - el programa ofrece posicionamiento numérico de los elementos con hasta cuatro lugares decimales. Desafortunadamente, para todo lo que no sea ingresar manualmente las coordenadas, hay un desperdigado que puede ser desconcertante para cualquiera acostumbrado a InDesign o Quark. Por ejemplo, en la imagen de abajo, las reglas habían sido todas ajustadas a las guías, y el texto había sido centrado. Nótese que las reglas no están ajustadas en las guías para nada y el texto no está realmente centrado.



Tratar de tener el texto correctamente centrado fue realmente frustrante. En algunos casos, un espacio dejado al final de la línea lo desarmaba visualmente (InDesign y Quark lo compensan automáticamente), pero en otros casos, no había espacios al final de las líneas, y el texto aún se negaba a centrase apropiadamente. Además, Scribus no ofrece ninguna función para alinear verticalmente el texto dentro de la caja, lo que resultaba en tener que ajustar más o menos a ojo cada fila de cajas de texto. Para este proyecto, podía vivir con eso, pero para un cliente más demandante, esta falta de precisión podría fácilmente convertirse en una pesadilla.
Una vez que el proyecto estuvo terminado, me agradó mucho ver lo fácil que fue exportarlo. Scribus ofrece extensas opciones para la preimpresión, y exhaustivas capacidades PDF. La opción de exportar como imagen directamente desde el menú principal es también bienvenida.



En definitiva, quedé muy impresionado con Scribus, y preveo utilizarlo más. Todo lo importante - por ejemplo, la habilidad de manipular libremente textos y gráficos - está en su lugar, y sospecho que las deficiencias técnicas con las que me enfrenté serán resueltas en futuras actualizaciones. De hecho, como ya mencioné, estoy corriendo una versión Linux de Scribus en una netbook, así que no se si esos errores aparecen o no en otras plataformas, o en sistemas más poderosos.
En estos momentos, y debido a los temas de precisión, yo clasificaría a Scribus como una alternativa de bajo presupuesto a las grandes aplicaciones profesionales, más que como una alternativa completamente competitiva. Pero esto no debería ser tomado como un denuesto o despedida; Adobe y Quark han invertido muchísimos años e indecibles cantidades de dólares en el desarrollo de sus paquetes de software. El hecho de que un grupo de voluntarios se hayan juntado y hayan hecho algo que es en un 90% tan bueno, es muy destacable. Más directamente, para los muchos estudiantes y aspirantes a artistas que no se pueden permitir los productos "de marca", Scribus ofrece un medio, verdaderamente viable, de plasmar conceptos de diseño. Algún chico en el medio del Tercer Mundo que podría estar usando una vieja computadora escolar puede ahora descargar algunas fuentes libres, un programa de autoedición con todas las características, y armarse un portfolio de diseño. En una industria en la cual en mayor parte las herramientas han definido la calidad del trabajo durante 500 años, el hecho que las barreras de entrada actualmente hayan caído al nivel de una computadora básica y algunos minutos de conexión a internet, es destacable. Alabo al equipo de Scribus por su duro trabajo, y alentaría a cualquiera que necesite un programa de autoedición a darle una revisada, y a propagar la palabra de Scribus.
Pruebe Scribus usted mismo, visite su web oficial: http://www.scribus.net.

3 comentarios:

  1. Hola Javier,

    creo que deberias haber puesto un enlace hacia el original de este texto de Alex:

    http://vid35.wordpress.com/2010/10/03/review-is-scribus-the-open-source-indesign/

    Se que le preguntaste por permiso, pero asi como lo pusiste, parece que es TU texto. Sin embargo, solo es una traduccion.

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  2. Anónimo:

    El vínculo está puesto desde un principio: en el párrafo introductorio, el texto que dice "artículo original sobre Scribus" es un vínculo, como lo dice, al artículo original.
    Igualmente, nunca está de más repetirlo.

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  3. Gracias por traducirlo y publicarlo, me resultó muy útil.

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